Mi corazón, de todos los materiales, colores, tamaños. Este año, de bronce, como tu piel en verano, como los árboles en otoño.
Es el momento de recordarte que eres la dueña de mi corazón, de mis anhelos, la protagonista de mis sueños, la mano que me guía, el aliento de mis suspiros, el calor en mis inviernos, la esperanza de mis días, el reposo de mi fatiga, la cayena de mis platos, y esa inmensa luz de luna en todas mis noches.
Necesito que sepas que lo eres todo, que nada tiene sentido sin ti a mi lado. Que en cuanto te separas de mí, por poco tiempo que sea, ya te echo de menos, ya invades mis pensamientos. Necesito vivir para bailarte, viajarte, cansarte y descansarte, amarte hasta el infinito. Necesito vivirte.
Los materiales irán cambiando: la lana, la seda, el cuero o el bronce, pero mi amor por ti es inmutable, aunque cada vez más grande.
