lunes, 10 de noviembre de 2014

El sueño

Es difícil ponerse a escribir cuando el alma solo pide el calor de tu piel, cuando estás a escasos metros de la mía. Y lo es todavía más cuando sigo confundiendo mis sueños con la realidad.

Desde hace unos meses, tus llamadas a mi móvil suenan con el I have a dream de ABBA. Y así suena todavía cuando me llamas, porque aunque ese sueño ya se ha hecho realidad, tú sigues siendo mi mayor ilusión, mi sueño entre todos los sueños. 

Podría describir nítidamente cada uno de los segundos de este último mes, podría evocar cada elección de la decoración de nuestro nido fabuloso, o tus dotes y tu empeño en todo lo que te propones, pero eso no serían más que unos mimbres que no harían justicia a los sentimientos que me invaden cada vez que siento tu piel desnuda, cada vez que te veo sonreír en la cocina o que tu labios y tu voz me recuerdan tu amor. 

El sueño se ha hecho realidad, y sin embargo no se ha terminado. Vivir contigo es ese sueño del que nunca querré despertar, y por eso, cada vez que me llames, seguirá sonando esta melodía...