Te amo en cualquier circunstancia,
dormido y despierto,
bajo el frío de la navidad, bajo el calor sofocante del verano
con sonrisas y sin ellas
solos y acompañados.
Te amo sea cual sea el paisaje
sea cual sea el escenario que nos envuelva.
Te amo cuando te lo digo, y cuando no lo hago,
cuando nubes grises se ciernen en el horizonte
y cuando el cielo es azul en toda su extensión
como si la meteorología marcase los ciclos del corazón.
Te amo cuando la luna me recuerda tu llegada a mi corazón
cuando las noches se hacen eternas sin ti.
No puedo parar de amarte, sea cual sea el momento,
sea cual sea la circunstancia...