martes, 23 de agosto de 2011

Cierro los ojos...

... y veo que estoy dentro del mar, mirando hacia la playa. De repente, siento una caricia en la espalda...


... y veo que estoy en la cama, de costado a la hora de la siesta. Los niños juegan en la misma habitación... Y ella busca mis pies con los suyos...


... y rezo para que ocurra algo que impida que la memoria de la circunferencia de sus labios se apague para siempre...




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