domingo, 14 de febrero de 2021

Tu carta...



 Amor mío,

Te escribo esta vez desde un anhelo profundo, casi doloroso. Te escribo desde el recuerdo de una suite japonesa, desde el sabor del cava en tus labios, desde el brillo de tus ojos ante un mar agitado gris oscuro, desde una puesta de sol en el sur de Francia, desde los cristales empañados del coche tras una noche de baile, desde tu sonrisa sobre una colchoneta de playa.  Te amo tanto que esos recuerdos me encogen el alma y me golpean con los nudillos el corazón, como pidiendo, no sé muy bien si volver a entrar, o querer salir.

Pero no quiero escribirte desde la nostalgia, aunque me recorra la piel con demasiada frecuencia. Esta carta es una carta de amor profundo, en la que lo único que puedo decirte, es que te quiero como nunca te he querido, y que si hay algo que deseo, es forjar contigo nuestra felicidad a pesar de estos tiempos complicados. Y para ello te pido comprensión y paciencia, lo mismo que yo estoy dispuesto a ofrecerte cada día. Quiero vencer contigo todo lo que venga, y lo quiero vencer desde la alegría, desde la ilusión, desde todo lo bonito que hemos construido: bailando, riendo, llorando, amando, pero siempre con mis ojos en los tuyos, porque fuera de ellos, no hay nada. Te quiero.