lunes, 21 de julio de 2014

La ilusión


Muchas noches he querido escribir para ella, 
y el sueño me ha atrapado buscando un adjetivo.

También busqué la rima detrás de su sonrisa
y el reloj, insensato, no me dejó encontrarla.

Una mañana, la taza de café me sugirió una historia
y la vorágine de las obligaciones la sumergió en el olvido.

Esta noche, por fin, gracias a su voz, su piel y sus labios,
me siento victorioso ante el cansancio, el tiempo y los imprevistos.

Y solo puedo decir, sin rimas ni adjetivos ni olvidos,
que la ilusión que siento a su lado es solo comparable al vuelo de un canario entre gorriones...