domingo, 16 de marzo de 2014

LLeno de ti...


Vuelvo la vista a tu rincón; está vacío. Hace apenas unas horas estabas acurrucada en él y mi dedo índice recorría a círculos la perfecta semiesfera que dibuja tu hombro.

Sin embargo, esta noche, a pesar del rincón vacío, me siento lleno, como lo está la luna...

Lleno de ti, de todo tu ser, hasta el punto de no saber si lo que late en mi pecho es mi corazón o el tuyo. 
Lleno de tu piel, de tu aroma, de tu sonrisa, de tus inquietudes, de tus esperanzas. 
Lleno de alegría de vivir, de entusiasmo, de ilusión.
Lleno de todo el amor que me ofreces que me hace vivir la vida como nunca imaginé que podía ser vivida.

Y así, lleno de ti, enamorado y en paz, me dormiré soñando con el día en el que ese rincón no vuelva a estar nunca vacío...