domingo, 7 de julio de 2013

Estrella fugaz...

Largo, muy largo el camino.
El calor es sofocante y el desierto no da respiro.
El ansiado oasis se hace esperar. 
El agua es salada.
La arena ardiente.
El paisaje excesivamente caprichoso.
Y las cantimploras de los camellos solo contienen vinagre.

Se ha hecho de noche. Una estrella fugaz  ha surcado el cielo y ha parecido que lo haya hecho solo para mí. 

Entonces he cerrado los ojos. 

Y la imagen de tu rostro ha aparecido en el horizonte y ha aliviado mis ojos cansados de llorar, ha curado mis pies doloridos de tanto caminar y ha calmado mi alma ávida de estar cerca de la tuya.

Mientras dure el camino, cerraré cada noche los ojos, para encontrarte en ese horizonte, cada vez más cercano...