Siento bello mi corazón gracias al calor que me da el tuyo. Mi piel se estremece cerca de ti y se encoge en tu ausencia. Eres el Sol que inunda de luz y calor todo mi ser y deseo que lo haga hasta quemarme, hasta que mi corazón se pele entero y se regenere y se vuelva a calentar y quemar una y otra vez...
Haces que mi piel esté en todo momento sensible y que busque el calor en la tuya, el amor en la tuya. Haces que, más allá de los adverbios silenciados, la piel de mi corazón guarde en su memoria cada beso, cada caricia procurada en cada uno de sus rincones, cada palabra de amor salida de tus labios...