domingo, 20 de enero de 2013

Desearía...

Empapado de ti sin tocarte,
simplemente al sentir tu corazón cerca del mío.

Impregnado de tu ser, de tus cosas, de tu vida.
Como lo están las estrellas de su trocito de cielo,
y las sábanas, de tu aroma cada mañana.

Necesitado de tu piel, de tus dedos, de tu labios,
Envuelto por tu estela
Cautivo de tus pasos.

Siento tanto que estás en mí, que estoy en ti
que no sé donde empiezas, donde acabo.

Por eso, en estos días, grises e inciertos,
sólo desearía poder secuestrar de tu corazón el desasosiego
y cambiártelo por un granito de esperanza
de esos que luego germinan hasta el cielo...