jueves, 10 de mayo de 2012

Como tantas otras noches

Esta noche, como tantas otras, no es para mí en mi corazón. 
Mis ojos se cierran, se abren, se vuelven a cerrar y se vuelven a abrir.
En esa duermevela donde la fatiga se junta con la inspiración y el resuello con la lucidez, te adivino más mágica que nunca, radiante y bella como la luz de la luna.
Me siento frágil al lado del recuerdo de tu silueta, atrapado por la nostalgia de tu cuerpo acurrucado junto al mío, y al mismo tiempo fuerte al contemplar el camino recorrido, y el que queda por transitar.
Me vuelvo a dormir. Y de nuevo, como tantas otras noches, tus manos mojadas de mar me despiertan al posarse sobre mi espalda. Y veo que no estás a mi lado sino dentro de mi corazón, paseando de puntillas sobre mis sueños, como tantas otras noches.