Observo con los ojos cerrados
Mi deseo de amarte para siempre.
Pronuncio hacia dentro dos palabras de amor
Rompo los hilos que no son los de Ariadna
Oriento mis pasos al centro de tu laberinto
Me adentro en la espesura de tus deseos
Intento una caricia que te avise de mis sentimientos
Sin que perturbe tu corazón ya abierto.
Olor de tu bufanda, que me lleva a lo eterno.