... alguien llega por detrás, desanuda suavemente el pañuelo de seda que desde hace tiempo tapaba tus ojos, y destapona tus oídos con un dulce beso.
Cuando menos te lo esperas, ves que el cielo está azul y que en él vuelan ángeles sexuados.
Cuando menos te lo esperas, Eva te tiende su apetitosa manzana en forma de boca de chocolate, tanga de vainilla, nuca de frambuesa y versos de Neruda.
Cuando menos te lo esperas, el ruido cotidiano se transforma en melodías de un país del Este.
Cuando menos te lo esperas, la juventud se convierte en experiencia y la experiencia en juventud.
Cuando menos te lo esperas...
...te inunda el vacío, te atrapa el gusano del sin sentido y quieres huir, para volver a colocarte en los ojos el pañuelo de seda, con la memoria recogida de todos lo sentimientos que no se pueden borrar con experiencias inesperadas.
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